Liss Serra (Extremadura, 1995) descubrió en la lectura un refugio desde niña. Apasionada de la literatura
romántica y de terror, pronto comprendió que las historias podían llenar los vacíos que la realidad dejaba.
La ausencia de un amor adolescente la llevó a buscarlo en los libros, y con el tiempo decidió crear sus
propias ficciones, donde las emociones laten con la intensidad de lo vivido y lo soñado.